Sobre el autor

Mi nombre es Andrés Belem. Creo canciones y las canto. Tengo un disco titulado “Atrapar el Viento“, el cual se publicó en (casi) todas las plataformas digitales en el 2016. En 2019 saqué una canción de rock titulada “Emerger”. A inicios de 2020, que es cuando escribo esto, tengo una canción lista por salir (“Cantar en el Vaivén”) y estoy escribiendo canciones nuevas, pensando en lo que será mi segundo disco. Todo esto lo he hecho y lo hago a la par de ejercer mi carrera de abogado.

Admiro a aquellos hombres y mujeres, músicos y artistas en general, que han logrado esa titánica tarea de hacer que lo que pague las cuentas sea el fruto de la actividad artística que aman. No descarto para mí mismo ese objetivo. Sin embargo, la idea de convertir en un arte el trabajo cotidiano, sea cual sea, es lo que me motiva a escribir este blog. Es por ello que constantemente me veo inspirado no solo por artistas, sino por incontables personas que hacen de su trabajo, por más pequeño que sea, una fuente de inspiración para los demás. “La poesía no está en las cosas, sino en nosotros“, diría Charles Wagner. Y hay gente que lleva su poesía a todas partes. 

Cuando menciono la palabra “trabajo” no solo me refiero al que hago cuando escribo canciones o documentos legales, sino al trabajo personal, mental, espiritual y a todo lo que signifique mejorar. Esa palabra me representa una bendición, no una carga.

Estoy lejos de trabajar de forma perfecta. Algunas veces lo hice mal y otras veces dejé todo en la cancha. Y aunque me motiva poderosamente la idea de producir cosas de valor que me permitan contribuir a la sociedad, quiero trabajar mejor por el mero hecho de trabajar mejor. Y así, convertir el trabajo cotidiano – ese que mucha gente suele pasar por alto – en un arte. El trabajo como arte.