#Libros – marzo 2020

mde

Sé que resulta un poco tarde postear esto, pero los meses que pasaron fueron de adaptarse al trabajo remoto, implementar nuevos hábitos, disfrutar de pequeñas cosas en casa y crear música. Además, se me dio por avanzar varios libros al mismo tiempo. Pero por otro lado, hay un sentido en postear un resumen de los libros que ya leí hace un tiempo: me fuerza a rebuscar en mi memoria el contenido de lo aprendido. Aunque, claro está, los mejores efectos de un libro no están en la memoria, sino en la acción.

Comparto los que he terminado en el mes de marzo de este año:

  • Deep Work: Rules for Focused Success in a Distracted World” de Cal Newport.

Traducido al castellano como “Enfócate” por la Editorial Paidós, este libro es casi de cabecera: desde 2018 es tercera vez que lo leo, a un ritmo de una vez por año. Newport es también autor del libro “Digital Minimalism”, sobre el que he escrito también y del blog “Study Hacks“, del cual soy lector habitual.

Evidentemente, no concuerdo con todas las ideas de Newport pero sí puedo rescatar la utilidad práctica de muchas de ellas. En este libro, el autor presenta un argumento a favor del “trabajo profundo”, el cual define como “actividades profesionales que se llevan a cabo en un estado de concentración desprovisto de distracciones, de tal manera que las capacidades cognitivas llegan a su límite máximo. Este esfuerzo crea valor, mejora las habilidades y no es fácil de replicar“.

La capacidad de concentración que favorece el trabajo profundo es cada vez más escasa en este estado de distracción constante en que vivimos, en el que se confunde el estar ocupado con ser productivo. Y en el trabajo del conocimiento, el trabajo profundo resulta cada vez más valioso. Newport no solo presenta argumentos filosóficos, neurológicos y psicológicos a favor del trabajo profundo, sino que también propone diversas acciones que pueden favorecer la mejora en la habilidad de hacer “trabajo profundo”.

Porque también deja en claro que el “trabajo profundo” es una habilidad y no un hábito. No es algo que solo hay que decidir hacer y luego haremos sin problema. Tenemos la capacidad de hacerlo pero es una destreza; por tanto, requiere de un entrenamiento que permita re-cablear nuestro distraído cerebro. El aprender poco a poco a trabajar profundamente hasta convertir nuestra atención en un rayo “láser”, no solo nos dará ventajas competitivas en este mar de distracción, sino que será, en sí mismo, gratificante.

  • Free to Focus: A Total Productivity System to Achieve More by Doing Less” de Michael Hyatt.

Es un libro que tiene algunas cosas interesantes, pero propone un sistema que no voy a utilizar. De todos modos, las ideas buenas hay que tomarlas de donde provengan.

El libro se divide en tres partes: parar, cortar y actuar. La primera parte, relacionada al acto de “parar”, tiene que ver con detenerse a formular una visión clara y construir en base a dicha visión. Luego, la idea de cortar está relacionada a eliminar lo innecesario, automatizar (generar hábitos) y aprender a delegar. Y finalmente, la idea de actuar tiene que ver con planear una semana ideal, en la que se dispone de espacios para trabajar sin distracción y a partir de ahí planificar cada día según sus tres tareas más importantes.

El esquema que utiliza Hyatt tiene 4 “zonas” para distintos tipos de actividades:

Zona de trabajo pesado: actividades por las que no se siente ninguna pasión ni tampoco se tiene la competencia necesaria.

Zona de desinterés: actividades que se realizan de forma competente pero no generan satisfacción.

Zona de distracción: actividades que generan satisfacción pero para las cuales no se tiene competencia.

Zona de deseo: actividades que generan satisfacción y para las que se tiene competencia.

Hyatt propone implementar un calendario que permita permanecer la mayor parte del tiempo que se trabaja en la zona de deseo. Asimismo, algunas actividades de la zona de distracción pueden entrar temporalmente a una quinta zona: “la zona de desarrollo”. Ahí es donde se va a desarrollar la competencia necesaria para que pase a formar parte de la “zona de deseo”.

¿Por qué no usaré este sistema? Principalmente, porque ni históricamente ni en este preciso momento he sido de tener una visión de largo plazo. Hay quienes dicen que si no tienes una visión, aterrizas en cualquier parte. Y es cierto. El tema es que he visto a personas sin visión de largo aliento aterrizando en mejores lugares que la gente que tenía una visión fija. Pero en definitiva, no creo en reglas universales de esta clase. Está claro que a mucha gente esa perspectiva le funciona.

Sin embargo, la idea de “planificar e implementar” a largo plazo contradice mucha de mi experiencia práctica, en la que los resultados más gratificantes vinieron primero de la acción y luego de la reflexión posterior. La idea de que sabremos todo a partir de la reflexión o la introspección pierde de vista un detalle importante: la pasión se desarrolla en la práctica, no como idea abstracta.

En ese sentido, si tengo alguna visión a largo plazo – además de seguir creando música que es algo que no puedo no hacer – es la siguiente: el entusiasmo, la curiosidad, la gratitud, la inclinación a servir y la pasión por superar las dificultades auto-impuestas que provienen del aprender tienen que estar. Quizás me vuelva carpintero y termine construyendo mi propia guitarra o me vuelva programador y desarrolle una app. Quizás ambas. El detalle de la actividad es lo que menos me interesa.

El libro “Range: Why Generalists Triumph in a Specialized World” de David Epstein me hizo identificarme y resonó totalmente conmigo. Gracias a él, pude obtener evidencia de que una visión a largo plazo no es crucial al momento de construir una vida y una carrera satisfactorias. Y que cada quien va a su propio ritmo. En esa línea, soy más afín al trabajo de Epstein, Herminia Ibarra y Oliver Burkeman que al de Hyatt.

No obstante, rescato algunos puntos del libro relacionados a la eliminación de las distracciones y la automatización de ciertas actividades para no gastar calorías decidiendo si se tienen que hacer o no. Hyatt también cita el libro de Cal Newport que he comentado en este mismo post, reforzando la importancia del “trabajo profundo”.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s