Minimalismo digital

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Cal Newport, autor de uno de los mejores blogs sobre productividad y profundidad que existen en la Red, lanzó hace unos meses la preventa de un libro que, al igual que sus anteriores libros, promete ser de gran utilidad en este tiempo de hiperconexión: Digital Minimalism: Choosing a Focused Life in a Noisy World (Minimalismo digital: Escoger una vida enfocada en un mundo ruidoso).

Como buen lector de las ideas de Newport (he seguido su blog durante los últimos años, además de leer dos de sus libros para trabajadores y uno para estudiantes) adquirí la pre-venta del mencionado libro apenas supe que su lanzamiento estaba programado para el 5 de febrero del 2019. Por fortuna para quienes somos sus lectores, y como parte de un incentivo que buscaba aumentar las pre-ventas, Newport ofreció un paquete de información exclusiva que consistía en un tutorial de video sobre los sistemas de productividad utilizados por él y una guía detallada sobre el proceso de limpieza digital que incluye en el libro. Es sobre esta guía en lo que quiero enfocarme en este post, a fin de compartir el proceso de limpieza digital que contiene.

Proceso de Limpieza Digital

La limpieza digital consiste en el alejamiento voluntario de las tecnologías opcionales  durante 30 días con la finalidad de descubrir o re-descubrir aquellas cosas importantes en nuestras vidas. Luego de terminar con el período de limpieza, deben re-introducirse únicamente aquellas tecnologías que apoyen nuestros objetivos relacionados a aquello que más valoramos.

Con la finalidad de ser más específico, comparto las reglas de limpieza digital propuestas por Cal Newport:

  1. Establecer un período de treinta días durante el cual deberás tomarte un descanso de las tecnologías opcionales.
  2. Durante el período de treinta días, explorar y descubrir actividades y conductas que encuentres satisfactorias y significativas.
  3. Al final del período del descanso, re-introduce tecnologías opcionales en tu vida, empezando desde cero. Por cada tecnología que re-introduzcas, determina qué valor sirve en tu vida y cómo la vas a utilizar específicamente para maximizar aquel valor.

Cuando Newport se encontraba en proceso de investigación de su libro, realizó un experimento a finales de 2017, el cual consistió en escribir un correo a los suscriptores de su blog solicitando voluntarios para realizar el proceso de “limpieza digital” antes descrito. Tuvo tanta repercusión que alrededor de 1600 personas se ofrecieron de voluntarias y el prestigioso New York Times sacó un artículo al respecto.

Algunos de los testimonios de las personas que siguieron el experimento fueron compartidos por él en un post publicado el 28 de marzo de 2018 en su blog. Las siguientes son algunas de aquellas historias:

  • Una instructora de yoga llamada Angy, quien también tiene un BFA y solía ser artista profesional, manifestó que el no malgastar el tiempo en redes sociales la hizo replantearse en qué quería ser buena y prefirió regresar a la pintura por encima de escribir posts en redes sociales. Durante el proceso de limpieza organizó tres exposiciones de arte y su trabajo fue aceptado en una exposición con jurado. Finalmente, concluyó que para ella se trató de un re-enfoque de su tiempo y compromiso consigo misma, para mejorar sus destrezas en una actividad que ama.
  • Andy, un profesional en tecnologías de la información, lee de 3 a 5 libros al año. Estando libre del tiempo gastado en redes sociales, está en camino de terminar 50 libros en el 2018.
  • Un ingeniero de nombre James se dio cuenta de cuánta información inútil consumía a través de redes sociales durante el día. Habiendo removido de su rutina este gasto de atención, regresó a su viejo pasatiempo de jugar ajedrez y se convirtió en un entusiasta de los sets de Lego de arquitectura.

Motivado por estos ejemplos, decidí hacer esta suerte de limpieza digital en forma de “piloto”. He removido definitivamente de mi teléfono móvil las aplicaciones de Facebook e Instagram y me siento más tranquilo y cómodo. Van 13 días sin acceder a las plataformas mencionadas y siento que no me he perdido de nada.

Como abogado que trabaja en una oficina de lunes a viernes, estas herramientas no me sirven para absolutamente nada y, por el contrario, al estar diseñadas para ser adictivas, son susceptibles de dañar mi concentración y constituyen una gran pérdida de tiempo.  Sin embargo, me gustaría hacer énfasis en mi trabajo como músico.

Facebook e Instagram son herramientas que permiten difundir el trabajo musical; sin embargo, su mera utilización no convertirá a nadie en un mejor músico. A lo mucho ayudará a incrementar la cantidad de “seguidores” (que en muchos casos son inflados a través de un servicio pagado) y se fortalecerá el afamado “branding”, pero en cuanto al mejoramiento de las destrezas musicales y de la puesta en escena, que es lo que más importante, estas herramientas son totalmente irrelevantes. Es muy fácil confundirse y creer que para tener seguidores es más necesario estar constantemente conectado compartiendo publicaciones superficiales que ensayando y componiendo nueva música.

No obstante, tampoco creo que para convertirse en un gran músico haya que dejar todas las herramientas de esa clase, para vivir en una suerte de ascetismo digital. En ese sentido, si bien no pienso entregar mi tiempo y atención a estas plataformas de forma constante, he decidido seguir utilizando Facebook (y también Instagram, pero en menor medida), bajo las siguientes condiciones:

  1. No utilizaré dichas aplicaciones desde mi teléfono móvil. Únicamente me conectaré desde mi computadora.
  2. No lo haré por más de 1 hora a la semana.

Hoy tuve la gran fortuna de empezar clases de blues con un guitarrista excelente. Eso define, musicalmente, a lo que apunto en este año: quiero tener más herramientas para terminar de escribir mi segundo disco y convertirme, de a pocos, en un guitarrista capaz de hacer muy buenos solos. Si pierdo mi tiempo y atención en redes sociales de manera desordenada, dejando que invada mi vida diaria, mis objetivos podrían frustrarse o prolongarse ridículamente, a cambio de una recompensa mediocre: creer que mi medida como músico es proporcional a los likes que recibo por publicaciones inútiles.

En conclusión: me alejaré de las redes sociales para concentrarme en aquellas cosas que llenan de valor mi vida. Me permito aclarar que no digo esto desde la posición del ermitaño: mi vida social y familiar es bastante rica sin la necesidad de estas herramientas. La idea filosófica de fondo es vivir una vida de presencia, utilizando sabiamente mi tiempo y mi atención.

*Imagen tomada del blog “Study Hacks” (www.calnewport.com)

2 thoughts on “Minimalismo digital

    1. Hola Olivia. Me parece que todavía no ha sido traducido pero te recomendaría el libro previo de Cal Newport que sí ha sido traducido bajo el título de “Enfócate” (en inglés se llama “Deep Work”). Este libro trata sobre el poder de hacer un trabajo en estado de concentración profunda en estos tiempos de distracción constante.

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