Repensar el trabajo

Siempre está latente la idílica posibilidad de dejarlo todo y empezar una nueva vida, siguiendo alguna pasión. Pero también está viva una posibilidad menos grandilocuente y pomposa, aunque quizás más eficiente y generadora de una satisfacción profunda en una forma más rápida: repensar lo que veníamos haciendo desde hace buen tiempo y encontrar mejores formas de hacerlo. Mirar con nuevos ojos el viejo oficio. Y si bien para algunos esto podría sonar a rendirse o sacrificar los sueños, trabajar sin ganas esperando encontrar el trabajo soñado para recién hacerlo bien, podría resultar siendo un camino torpe que la mediocridad cotidiana no hará más placentero.

Recuerdo mi experiencia previa a la universidad, cuando decidí trabajar de obrero durante unos meses en New Jersey, EE.UU. Me registré en una agencia con 17 años recién cumplidos y el primer trabajo al que me enviaron resultó ser una imprenta. En aquella imprenta estuve muy pocos días, por lo que no recuerdo ni el trabajo específico que me tocaba hacer, ni las circunstancias en que se dio esta conversación, pero un hombre me regaló el siguiente consejo: “haz lo que no te gusta al 100% y cuando hagas algo que te gusta lo disfrutarás mucho más”. Pese a lo trillado de la frase y mi cinismo de aquella época, lo que aquel hombre tiene algo de cierto.

Hoy, sin embargo, voy aún más allá de la frase y creo que el volverse competente en lo que uno hace, puede cambiar la visión de una actividad que parecía no ser tan agradable en una placentera. Quizás, a diferencia de lo que la sabiduría popular aconseja, lo que haga falta sea un cambio en la actitud, no en la búsqueda de un trabajo relacionado a una pasión pre-existente. Esto no quiere decir que uno no deba hacer planes para tener un mejor futuro y deba conformarse, únicamente significa que no podemos postergar la sensación de bienestar que representa el dar lo mejor que tenemos hoy. Eso es algo que, afortunadamente, podemos decidir cambiar inmediatamente, sin que signifique abandonar mejores proyectos.

Aquí empieza una bitácora que me permitirá dejar registro del cambio de perspectiva en mi mundo laboral (que involucra tanto mi carrera de abogado como la de cantautor), con la finalidad de que algún lector pueda beneficiarse con algunos de los contenidos compartidos. Unos posts tendrán citas de determinados estudios y otros tendrán únicamente la carga de mi propia experiencia. Me he visto inspirado a escribir esto gracias a algunos libros que descubrí en los últimos meses. En especial este, este y este. Los dos primeros son de Cal Newport, doctor en ciencias de la computación por el MIT y profesor de Georgetown, quien comparte constantemente propuestas para mejorar el enfoque de estudiantes y trabajadores del conocimiento en su increíble blog Study Hacks. El último libro es de Winifred Gallagher, divulgadora científica que escribió sobre la atención plena desde una perspectiva más amplia a causa de una enfermedad con la que tuvo que lidiar. La atención voluntaria es fundamental para cambiar de enfoque en el trabajo y mejorar tanto la producción como la satisfacción. De hoy en adelante, este blog será testimonio de un constante repensar el trabajo. Bienvenidos.